Luis Chamizo

Luis Florencio Chamizo Trigueros nació en Guareña (Badajoz), el 7 de noviembre de 1894, siendo bautizado el día 16 de noviembre del mismo año, en la parroquia de Santa María de Guareña. Era hijo de Joaquín Chamizo Guerrero y de Asunción Trigueros Bravo, natural de Guareña. Los abuelos paternos eran oriundos de Calamonte y Villanueva de la Serena y los maternos de Guareña y Valverde de Leganés. Su padre era un fabricante de tinajas procedente de Castuera que fue un revolucionario de la alfarería, pasando de fabricar las clásicas tinajas ventrudas a otras mucho más estilizadas por cuyo proceso de fabricación obtuvo una patente en 1900 del Director general de Agricultura, Industria y Comercio y posteriormente instalo la Fábrica San Roque que se dedicó a la fabricación de conos y otros útiles de alfarería y a destilación de alcoholes creando múltiples puestos de trabajo y de cuyo edificio y hornos subterráneos se conservan los restos en Guareña.

Los estudios primarios los realiza en Guareña y los de Bachillerato en Madrid, en el Colegio Maravillas, que finalizará en Sevilla, donde también obtiene el título de Perito Mercantil. Vuelve de nuevo a Madrid donde cursa Leyes y alrededor de 1918 termina la carrera de Derecho.

Casa en Guareña en la que aparece una placa que dice que Luis Chamizo nació en ella, aunque en realidad él nació en la calle Alberquilla, que está en las traseras de esta casa. Esta vivienda es de fecha posterior y la construyó el padre de Chamizo

En 1913 escribe la poesía En el remanso, en lengua castellana, siendo esta la primera obra de la que tenemos información. Posteriormente escribe Vibraciones, libro que permanece inédito, y en el que se aprecia la influencia de Rubén Darío y de otros poetas modernistas. Colabora en el periódico La Semana en Don Benito.

En 1914, escribe El Juramento

De 1915, escribe el poema Semana Santa en Guareña, Oración a la Virgen y Los quintos de hogaño.

En 1916, escribe Nostalgías.

En 1918 escribe Sonatina. Este mismo año conoce a Eugenio Frutos.

En 1918, la muerte de su padre, le obligó a volver a su tierra de origen para proseguir el negocio familiar después de haber ejercido de pasante de notarías en Don Benito. En ese año creó en abril una sociedad mercantil con dos vecinos de Madrigueras (Albacete) para la destilación y compraventa de vinos (la firma “Piñero, Chamizo y Moral, S. R. C.”).  

En 1919 consiguió un accésit en los Juegos Florales de Almendralejo, celebrados el 20 de julio del citado año. Lo hizo con una composición que ya revelaba su interés por una literatura costumbrista y regionalista que diera testimonio, aunque muy idealizado casi siempre, del terruño extremeño en el que vivía y que exaltaba por doquier. La obra que presentó salió publicada en El miajón de los castúos, con el nombre de Consejos del tío Perico. Colabora en el “Noticiero extremeño”, de Badajoz. Aquel mismo año, en agosto, en otro estilo poético muy diferente, en la órbita del modernismo y con reminiscencias de la “Marcha triunfal” de Rubén Darío, compone su poema Mis polichinelas, que dedica a José Gutiérrez Silva, II Conde de Osilo.

Año 1920, escribe Amanecer de invierno.

.

El 31 de enero de 1921, fue publicado por primera vez el libro El miajón de los castúos, realizándose la impresión en la Imprenta de Juan Pueyo de Madrid.

Portada de la segunda edición

El 1 de marzo del mismo año 1921, se publicó la segunda edición del libro en la misma imprenta.

Monumento de Chamizo en Guareña

Chamizo contactó con el movimiento modernista a través de Salvador Rueda, Francisco Villaespesa, Amado Nervo, Emilio Carrere, etc. Conoció a Federico García Lorca, probablemente a Rafael Alberti y a otros intelectuales y poetas de entonces. Chamizo coetáneo del 27 prefirió quedarse en el camino de la poesía regionalista.

El 11 de julio de 1921, se inicia de una forma circunstancial su relación con Guadalcanal, ya que por indicación de su madre vino a saludar a Cándido Cordo, cliente y amigo que había sido de su padre. Al llegar se encontró que Cándido Cordo, había fallecido el día 7 del mismo mes. Ante esta circunstancia, se acercó a darle el pésame a sus dos hijas, enamorándose de Virtudes, con quien contrae matrimonio en la parroquia de Santa María de la Asunción de Guadalcanal, el día 18 de febrero de 1922.

Virtudes Cordo Nogales fue una gran viajera y había recibido una esmerada educación en Sevilla, aprendiendo a tocar el piano y estudiando idiomas (francés e italiano). Precisamente su afición a la música, fue el elemento casual que propició el noviazgo con Chamizo. Todo parece indicar que la poesía Mi virgencita, de 1922, está dedicada a ella.

Siempre el amor me iba diciendo:
sigue adelante, peregrino,
porque hallarás al fin la virgen
que ha de ser madre de sus hijos.
………………………………………………
Serás la reina de una casa
donde el trabajo y el cariño
bendijo Dios; serás mi musa,
serás la madre de mis hijos.

La obsesión de Chamizo fue tener un varón; el hijo varón está repetidamente cantado en la poesía chamiciana. Así pudo ser, ya que en el primer parto tuvieron dos mellizos, uno nació muerto y el otro vivió pocas horas, causa por la que no se encontraran sus nacimientos en el Registro Civil. La primera hija, María Luisa, nace el día 18 de mayo de 1924 (casada con Virgilio Zelaya Rubí, el que fuera embajador de Honduras en España y fallecida en Sevilla el 31 de marzo de 2016) y la segunda, María Victoria el 14 de octubre de 1926. Cuando el día 11 de diciembre de 1927 nació María de las Virtudes Julia, su tercera hija, el matrimonio Chamizo esperaba que fuera el varón que nunca llegó. Su cuarta hija María Consuelo nació el 14 de mayo de 1929 y por último María Asunción el 9 de junio de 1932.

Su estancia en Guadalcanal la dedicó principalmente, a administrar los negocios de su esposa, una bodega que existió hasta hace muy poco, frente a la vivienda que habitaban en la actual calle Del Costalero (donde sigue viviendo su nieta Marisol Zelaya Chamizo) y unas fincas en el término de Cazalla de la Sierra, conocidas por los nombres de La Gastana, popularmente por “Catana” y El Burgalés, repartiendo su tiempo llevando la empresa de su familia en Guareña.

En Sevilla pasó algunos días, en vísperas de su boda. Se reunía con unos amigos y, a veces, terminaban la jornada en un Café Concierto. Una noche vieron actuar a una joven promesa del cante y del baile, llamada Trini Ramos, que luego triunfaría en escenarios de medio mundo. Luis Chamizo le compuso en ese momento un poema titulado Sangre gitana.

En marzo de 1923, el poeta pasó unas horas en Almendralejo y asistió a la tertulia que todas las noches mantenía Guillermo García Romero, director de El Defensor de los Barros, con sus colaboradores y amigos. Ese día Luis Chamizo compuso el poema que lleva por título Fecundidad, que se reprodujo en el número del 5 de marzo del mismo año. Es un canto de amor a la Naturaleza de donde brota la vida.

El jardín parece dormido, parece
nido abandonado, paraíso perdido.
¿Quién perfuma el lecho de la castidad?
y el eco nos dice: la Fecundidad

Posteriormente escribe Vibraciones, libro que permanece inédito, y en el que se aprecia la influencia de Rubén Darío y de otros poetas modernistas. Colabora en el periódico La Semana en Don Benito. Allí conoció a Rafael Franco Rastrollo, entonces Director de la Banda de Música de “El Obrero Extremeño” y notable compositor, natural de Badajoz, que había sido profesor en la Banda Municipal de Madrid y compuso varias zarzuelas y numerosas partituras. Luis Chamizo entregó al maestro Franco dos poemas suyos para que éste le pusiera música. Uno, el citado Sangre gitana; el otro, titulado Canción de las sirenas. Desgraciadamente, no se han conservado, que sepamos, ni letra ni música. La primera composición, al decir de los redactores del periódico, era un conjunto de estrofas llenas de alegría y colorido; y la segunda, un modelo perfectísimo de esas sentidas y lindas canciones napolitanas que tanto llegan al alma. Lo que sí nos consta, por noticia aparecida en el ejemplar del 18 de junio de aquel año de dicho periódico, es que el músico cumplió el encargo del poeta, al menos en lo que respecta a Sangre gitana, que fue estrenada en el teatro “Carolina Coronado” por la cancionista María Gamito.

También la política ocupó parte de su tiempo (muy poco), porque el 7 de abril de 1924, fue elegido alcalde de Guadalcanal, aunque solamente estuvo hasta el 4 de septiembre de 1925. Durante este tiempo en dos o tres ocasiones, solicitó permiso por uno o dos meses, para atender los asuntos de su familia en Guareña. Rodríguez Moñino recogió este dictado tópico referente a Guadalcanal, recordando las famosas minas de plata descubiertas en 1555:

Vengo de la Extremadura
de ponerle a mi caballo
de plata las herraduras

El día 16 de mayo de 1924 es designado académico en la clase de correspondiente de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla. Curiosamente, aparece la firma como secretario 1º de Antonio Muñoz Torrado, hijo ilustre de esta villa.

En el año 1925, asistió a la velada poética e inauguración de la estatua realizada por Enrique Pérez Comendador, que la ciudad de Cáceres le dedicó a José María Gabriel y Galán.

En el Comercio de Guadalcanal, Revista ilustrada, del año 1928, Luis Chamizo, publicó Los Héroes sin gloria, que posteriormente aparecieron en sus Obras completas. Curiosamente, hay una palabra que aparece cambiada en el libro de las Obras completas.

I
Oh, los héroes sin gloria;
los héroes del martillo y del arado;
los que nunca tuvieron más amigos
que el Dolor, la Miseria y el Trabajo!
Los que nacieron en jergones duros
y se nutrieron de los senos flácidos;
los que al abrir los ojos a la vida
no encontraron sonrisa, si no llanto.
Los que no protestaron del Destino;
los que nunca mintieron ni adularon,
y a fuerza de decir la verdad siempre
se hicieron hombres libres, siendo esclavos.
¡Oh, lo héroes sin gloria;
los buenos, los humildes, ¡mis hermanos!
Los que sufren y rezan y trabajan
con sonrisas muy dulces en los labios!
II
La vieja aristocracia, sin torneos,
sin cruzadas, sin moros, sin vasallos,
se muere de nostalgia en los salones
de sus viejos palacios.
La vieja aristocracia nos mantiene
las flores enfermizas del pantano:
pereza, laxitud, desden, abulia,
modorra, languidez, esplin, cansancio…
¡Cansancio de vivir eternamente,
sin tregua ni reposo descansando!
¡Oh, los nietos de aquellos
invencibles guerreros hijosdalgos!
Respetad los archivos donde yacen
los viejos pergaminos olvidados.
Aún hay trincheras que ganar. La Patria
también hoy necesita vuestro brazo.
Rasgad en submarinos el misterio
del vientre colocal del Océano.
Dominad cual cóndores las alturas
en vuestros dirigibles y aeroplanos.
Pero dejad la tierra a los humildes
hijos de la Constancia y del Trabajo:
que lleguen a ser dueños de talleres
y lleguen a labrar sus propios campos.
III
¡Oh, los héroes sin gloria;
los héroes del martillo y del arado;
los que nunca tuvieron más amigos
que el Dolor, la Miseria y el Trabajo!
Los que pobres nacieron (*) y murieron
porque nunca mintieron ni adularon;
los que en lucha continua con el hambre,
llevan dulces sonrisas en los labios.
Los que todo lo sufre con paciencia
y todo lo soportan resignados.
¡Oh, mis héroes sin gloria: los humildes!
Trabajar, esperar; y al fin, hermanos…
LUIS CHAMIZO
Agosto 1928
(*) En sus obras completas aparece: vivieron.
 

Luis Chamizo cultivó la amistad de los extremeños residentes en Sevilla, desde su nueva residencia de Guadalcanal. En la Exposición Iberoamericana de 1929 conoció, entre otros, al almendralejense Pedro Navia Campos.

El 31 de enero de 1930 se estrenó en el teatro Cervantes de la capital hispalense su obra teatral Las brujas (el grave problema del aborto incrustado en una historia de supersticiones populares y drama rural)., tal vez su mayor éxito como dramaturgo. En los preparativos del estreno estuvo colaborando también el escultor Pedro Navia. El estreno de Las Brujas en Madrid fue en la noche del 10 de octubre de 1930. En el mes de noviembre se volvió a representar en el teatro López de Ayala, de Badajoz. Incluso en Guadalcanal tuvo lugar una representación de Las Brujas en un local situado en el Paseo de El Palacio, conocido popularmente por “Trespalacios”, dedicado durante los meses de verano, a proyectar cine y actuación de variedades. Todavía se recuerda una copla que inventaron los vecinos de la época:

Don Luis Chamizo Triguero
poeta de gran artura,
ha sacado una comedia,
que se titula “Las Brujas”

Año 1930. Tercera edición de El miajón de los castúos”. El día 27 de octubre fue homenajeado en Madrid por el estreno de la obra Las Brujas, acto que presidió el Premio Nobel de Literatura D. Jacinto Benavente, en el Palacio de Bellas Artes.

Año 1932, se publica la primera edición de Las Brujas en el mes de septiembre por la editorial; Tip. y Libr de ARQUEROS

Poco sabemos de Chamizo durante la guerra civil. Se sabe que fue detenido en Mérida, donde estuvo a punto de ser fusilado, según se desprende del siguiente testimonio de su hija María Luisa entrevista en el Diario HOY, 5-11-94: “El momento más penoso fue cuando apresaron a mi padre en Mérida. Lo cogieron para fusilarle. A mi padre lo tenían dos testaferros de ellos y se salvó el sólo. ¿Cómo? Pues diciéndoles: ¿Sabéis a quién vais a fusilar?, ¿A quién?, contestaron. ¡Yo soy Luis Chamizo! A ver, demuéstralo. Venga, desatadme porque atado no sé recitar. Venga, dinos una poesía. Cuando la oyeron se conmovieron, le soltaron y le llevaron junto a un tren de mercancías y así pudo escapar de su detención en Mérida”. Después se trasladó a Castuera, permaneciendo escondido en uno de los hornos de la alfarería de su padre. Posteriormente se trasladó a Guadalcanal, donde vivió hasta su marcha a Madrid terminada la Guerra Civil Española, itrabajando en el Sindicato de Espectáculos. En la calle madrileña de El Escorial, 15, dio clases de declamación por un tiempo.

Año 1938. Se publica la 4ª edición de El miajón de los castúos.

Portada de la edición de septiembre de 1938, publicada en el diario HOY

El día uno de diciembre de 1941 se publicó la primera edición de El miajón de los castúos en Argentina, por la Librería Hachette, S.A., de Buenos Aires.

En 1942 publicó por la Sociedad General Española de Librería de Madrid, su siguiente libro de versos, un ambicioso poema titulado Extremadura, con prólogo de José López Prudencio, del que sólo salió el canto primero, intentando prolongar y ampliar el esquema temático y compositivo de El miajón. Este libro está compuesto por poesías de diferentes épocas, unas escritas en Valdearenales (Guareña), otras en Guadalcanal y otras en su etapa madrileña.

Año 1942. Se publicó la 5ª edición de El miajón de los castúos y la 2ª edición de Las Brujas, realizada por la Sociedad General Española de Librería, de Madrid.

Chamizo contactó con el movimiento modernista a través de Salvador Rueda, Francisco Villaespesa, Amado Nervo, Emilio Carrere, etc. Conoció a Federico García Lorca, probablemente a Rafael Alberti y a otros intelectuales y poetas de entonces. Chamizo coetáneo del 27 prefirió quedarse en el camino de la poesía regionalista.

Siguió manteniendo la casa de Guadalcanal, donde se desplazaba con la familia en varias épocas del año. Actualmente sigue en poder de la nieta Marisol Zelaya Chamizo, que mantiene el legado de su abuelo.

Casa de Luis Chamizo en Guadalcanal

Se conservan prácticamente todos los enseres y muebles que usó Luis Chamizo. El despacho donde trabajaba, con varios muebles: mesa, sillas, lámpara y la biblioteca con centenares de libros. El comedor también está igual que cuando él vivía. En la parte alta, se encuentra otro mueble con libros y el dormitorio con todos los enseres: cama, ropero, mesitas, cortinas, lámparas, e incluso, se conserva la cuna de madera donde se criaron sus cinco hijas.

Biblioteca en el despacho de Chamizo en Guadalcanal

El 24 de diciembre de 1945, fallece a los 51 años en Madrid, donde fue enterrado. El 7 de noviembre de 1994, y gracias al pueblo de Guareña, sus restos son trasladados al cementerio municipal de dicha localidad, cumpliéndose su deseo, en el año del centenario de su nacimiento, ocurrido en 1894.

Momento del traslado de los restos

Ese mismo año de 1994, en Guadalcanal el Ayuntamiento acordó poner una placa conmemorativa en la casa donde vivió, coincidiendo con el primer centenario de su nacimiento.  También se le puso su nombre a una calle en Guadalcanal.

Placa que aparece en la fachada de la calle Del Costalero, 6, en Guadalcanal

En el año 1967 José García Nieto daría a conocer la obra de Luis Chamizo en lengua castellana, bajo el título de Poesías castellanas. Las fechas de composición van de 1913 a 1926.