Iglesia de Sta. Ana | Publicaciones

Las imágenes del convento franciscano de la Piedad

Terrenos donde estuvo el convento, hoy cementerio municipal

Por Ignacio Gómez Galván

Con la desamortización de Mendizábal, todos los conventos de Guadalcanal se cerraron al culto y sus bienes vendidos en pública subasta. Así ocurrió con el de San José de la Penitencia (Santa Clara), la Concepción y el de la Piedad.
En el caso del Convento de la Piedad, fue vendido y rápidamente derruido por el comprador. Posteriormente las tierras fueron compradas por el Ayuntamiento, para construir el Cementerio Municipal de San Francisco, que todavía hoy existe.
Un amable lector nos ha pedido información de qué ocurrió con las imágenes que había en este convento. Buceando en el Archivo del Arzobispado, hemos encontrado esta información, que creemos explica lo que nuestro amable lector nos pedía.

En primer lugar vemos la carta que escribe

Una obra de retablo entre “lo italiano” y “lo flamenco” en Guadalcanal (1575): Una interpretación de la documentación conservada

José Ignacio Clemente Fernández

Licenciado en Historia del Arte

Publicado en Revista de Guadalcanal 2019 (pág. 57/58)

            La Iglesia de Santa Ana del municipio de Guadalcanal fue reconstruido a inicios del siglo XVI en estilo mudéjar, su estado de ruina en el siglo XXI obligó a una intervención integral en 2007. Pocas son las noticias que se conservan de las obras de arte mueble que ennoblecieron el edificio, algunas fotografías de la Fototeca del Laboratorio de Arte de Sevilla desvelan algunos de ellos, pero es a través de la documentación histórica el modo en que conocemos el nombre de artistas y estilo de las obras.

            El 12 de diciembre de 1569 el Prior de la Provincia de León le encarga a Antonio Florentín -pintor y entallador vecino de Zafra

Demografía eclesiástica en Guadalcanal en el antiguo régimen

Iglesia de San Sebastián

Salvador Hernández González

Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla

Publicado Revista de Guadalcanal año 2019 – (Pág. 41/44)

          

La importancia del estamento eclesiástico en la vida local, en sus múltiples vertientes políticas, sociales, económicas, culturales y obviamente espirituales, es un hecho incuestionable que ha sido subrayado por la historiografía especializada[1]. En el caso de Guadalcanal, la influencia clerical fue determinante en la trayectoria de la población durante la Edad Moderna. Desde la Baja Edad Media contó con tres parroquias –Santa María, Santa Ana y San Sebastián– que dependían de la Vicaría de Tudía en primera instancia, y a un nivel superior del Provisorato de Llerena, con su curia eclesiástica, que ejercía el gobierno eclesiástico como parte integrante de la

La iglesia de Santa Ana, declarada monumento histórico-Artístico

Iglesia de Santa Ana – Fot. J.M. García

19 de enero 1976. ABC. Por la ruta de los olvidos administrativos y los otros se llega al ámbito desolado de esos pueblos que tienen su vivir –porque la geografía manda- en la agricultura, y que por ello ahí andan respirando por la llaga, fatídica y explicable, de la emigración. La periferia de las grandes urbes industriales acoge como a esa gente –gente de Guadalcanal, en este caso- que decidió cambiar el esparto de Casa Julio con que ataba su perro por la longaniza de Segovia con que ahora lo ata… Se va la gente, sí; pero quedan los paisajes, los trinos, las fuentes, los lirios, las campanas, el agua, la luz, el arte, la historia. Hoy se inaugura una piscina, mañana se declara en ruinas un monumento, y así vamos, de la

Azulejos de la ermita del Cristo del Humilladero

Azulejos montados en la capilla bautismal de la iglesia de Santa Ana

En el año 2012 se firmó un acuerdo entre el Ayuntamiento y D. Antonio Fontán Meana, en representación éste último de la Fundación Antonio Fontán, por lo que se iban a restaurar e instalarlos en la iglesia de Santa Ana, de los antiguos azulejos de la ermita de El Cristo del Humilladero, que estaban depositados en la ermita de San Benito.

Así se cumplía el deseo que en 2009, expresó Don Antonio Fontán Pérez, primer Marqués de Guadalcanal, que atendiendo la petición del Ayuntamiento, se estudiara la posibilidad de cesión de los azulejos que en su día estuvieron en la ermita del Cristo del Humilladero, y que en la actualidad se encuentran depositados en la ermita de San

Hermandad de la Virgen del Carmen

Imagen de la Virgen del Carmen en la iglesia de Santa María

En 1791 se produce una discusión a propósito del lugar a ocupar por cada una, (Hermandad de Ntro. Padre Jesús y Santo Entierro y Virgen del Carmen) en una  procesión de rogativas de la Virgen de Guaditoca desde el Convento del Espíritu Santo a la Parroquia de Santa María. Como la cosa tuvo trascendencia exterior, el señor Licenciado Paulino Rafael Caro Guerrero, Vicario Juez Eclesiástico de la villa de Guadalcanal, requiere a las tres Hermandades para que presenten pruebas de su antigüedad y vistas dichas pruebas, decide en un Auto “con fuerza de definitivo”, que la más antigua es la de la Soledad, luego la de Jesús y después la del Carmen, mientras no se presenten nuevas pruebas, lo que

La iglesia de Santa Ana

Último retablo de la iglesia de Santa Ana

                                               Por Carmen Romero Paredes. RG año 1997

La sugestiva ubicación de la Iglesia de Santa Ana, sobre un promontorio al Noroeste de Guadalcanal, así como su aterrazamiento circundante, provocan en el visitante que contempla la ciudad desde ella una sensación de dominio del entorno casi militar. Parecería el lugar intramuros más adecuado para establecer una guarnición, ya que el paso hacia la meseta se localiza a sus espaldas y el valle, con el preciado agua a sus pies.

El estudio actual de la investigación histórica en la población está aún en una fase incipiente, y la tradición oral se mezcla con las breves noticias documentales, produciendo un marco en el que “casi todo lo imaginable cabe”. Se mezclan posibles trazados de

Investigación arqueológica en la iglesia de Santa Ana de Guadalcanal

Miguel Ángel Tabales Rodríguez y Carmen Romero Paredes.  Anuario arqueológico de Andalucía 1996

Resumen

            Los trabajos arqueológicos en la iglesia de Santa Ana de Guadalcanal han puesto en evidencia una compleja transformación edilicia que hunde sus raíces en el período almohade, momento al cual podría pertenecer su fase fundacional.

I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS

            La iglesia de Santa Ana, citada en algunos artículos como “ermita”, es en la actualidad iglesia filial, y en el pasado gozó de jurisdicción parroquial propia. (1) Está situada en un promontorio, al Este de la ciudad, desde el cual se domina todo el valle así como los pasos hacia el Sur, Oeste y Norte de la Sierra Norte. (2)

Tipológicamente se podría encuadrar, según Diego Angulo, dentro de su “Arquitectura

Hermandad de San Marcos

Juan Antonio Navarro Guerra. RG año 1996

Parece ser que la Hermandad data de finales del siglo XVIII, los datos que hasta ahora constan son del año 1902, siendo Mayordomo José Criado Márquez, secretario José Durán Guerrero, nombrándose Mayordomo para 1903 a Patricio Rincón y Hermanos Mayores a Antonio Burgos y Manuel Gusano.

Se desconoce el autor de la imagen antigua de San Marcos, desaparecida en 1936. La actual fue donada por Marcos Alvarado, siendo Mayordomo Francisco Durán Bernabé.

El 15 de abril de 1989 sé refundó la Hermandad.

La iglesia de Santa Ana

            Salvador Hernández González – RG año 2003

  1. Introducción.

Como es de todos conocido, la iglesia de Santa Ana de Guadalcanal, sometida a un proceso de restauración a lo largo de los últimos años, es edificio de gran interés arquitectónico pero de poco conocida historia, habiendo sido muy mermado su primigenio patrimonio artístico a raíz de los desgraciados sucesos de la Guerra Civil.

Siguiendo nuestra línea de puesta en valor del elenco monumental de la localidad queremos trazar en esta ocasión una visión panorámica de la historia y el arte de este templo, engarzando una serie de datos sobre sus vicisitudes históricas con la descripción de sus valores arquitectónicos y la evocación de las piezas artísticas desaparecidas que ornamentaron su hoy vacío interior, que